Larunbe (Navarra). La Asociación Científica Aranzadi lleva años realizando excavaciones arqueológicas en el pico Arriaundi (942 m). Allí se encontró un monasterio del siglo XII y dentro de un pozo una «ara votiva» de época romana. La importancia del hallazgo radica en lo escrito en dicho altar.
En la inscripción, una mujer llamada Valeria Vitela venera al dios vasco «Larrahe». En el mural hemos pintado el propio altar y representado simbólicamente lo que en él se dice.
«Larrahe» es el dios vascón de los pastos. El sol en un amanecer como creador de la naturaleza, y la madre tierra con sus montañas y pastos. Una mujer, Valeria, mira hacia arriba como si conectara con los dioses. A su lado hay una vaca roja, icono de la mitología vasca y además, el apellido de Valeria, «Vitela», significa ternera en latín. Los pájaros y el águila de alrededor protegen a Valeria. Se dice que los romanos llevaban a hechiceros vascones a Roma por sus grandes dotes adivinatorias. Predecían el futuro observando el vuelo de los pájaros.
Desde Arriaundi se puede ver Irulegi, cerca de Pamplona, y es un guiño a la mano de bronce de Irulegi que se encontró el 2021. También de época romana, la mano lleva inscrito el término «sorioneku». Sorioneku en euskera significa afortunado, y se forma mediante la unión de las palabras “txori” y “on”. Es decir, “buen pájaro”, que significa buen augurio o fortuna.





